Esta
nueva publicación está dedicada a abordar el tema de la Salud Mental. Como
sabemos, o en el caso para quien no sepa, el 10 de Octubre es el Día
Internacional de la Salud Mental. Es importante que este tema sea divulgado y
concientizado desde la perspectiva de salud y social.
Yo
desde mi criterio personal, lo considero un grave problema a nivel mundial y no
podemos negarlo. Si hablamos de productividad, por supuesto que afecta que
millones de personas alrededor del mundo padezcan una enfermedad mental porque
las personas no logran tener una calidad de vida. Existen casos en donde
personas que aparentan tener muchísimo éxito, tienen una enfermedad mental que
no les permite bienestar desde el punto de vista espiritual. Independientemente
del contexto de salud, económico, social y demás, ES UN PROBLEMA QUE DEBE SER
UN OBJETIVO DE ABORDAMIENTO INTEGRAL. Lo escribo en mayúsculas porque todas las
ciencias necesitan concientizar desde muchos enfoques.
Por
supuesto, es fundamental que entiendan que al ser un problema serio, no es un
juego de creer que estar triste es estar deprimido. ¿Se comprende a lo que voy?
No vengan con modas estúpidas sobre las enfermedades mentales. No entiendo por
qué sucede, pero todo se hace viral y a veces eso las personas con problemas
(no enfermedades, que no es lo mismo) se atribuye su realidad actual como tal y
dice tener alguno de estos padecimientos sin un diagnóstico y más. Mientras no
entendamos también que una enfermedad mental NO ES ESTAR LOCO, nunca vamos a
avanzar como humanos para comprendernos unos con otros y hacer ver que quien lo
padezca, no está solo o sola.
Siendo
más específica, ¿qué opinan solo en el 2015 la Organización Mundial de la Salud afirma que hay más de 300 millones de personas en el mundo que padecen de depresión? ¿No es suficiente como para darnos cuenta que es alarmante?
¡LO ES!
Hablemos
de Historia
Leyendo
un interesante artículo, el cual dejaré una vez terminando el apartado, habla
mucho de historia sobre las enfermedades mentales y cómo se entendían en el
inicio. Por supuesto, hay factores religiosos que con el tiempo fueron
cambiando. En el libro de Daniel del antiguo testado se relató sobre la locura
de Nabucodonosor el cual aseguraba que por decisión divino logró superar sus
problemas mentales que, anteriormente se denominaban “locura”.
Las
culturas más complejas atribuían la locura a los dioses, las más primitivas a
los demonios o fuerzas naturales, pero no son diferencias esenciales.
Cuando empezó a
interpretarse de forma naturalista y se inició con la teoría humoralista, fue
en Grecia en el siglo V antes de Cristo, es decir, que consiste en que el
desequilibrio se sitúa topográficamente hablando. Significa que las
enfermedades mentales se atribuyen a un desequilibrio a nivel cerebral.
Esta interpretación
somatista de la enfermedad debió luchar contra la ampliamente difundida y
hegemónica interpretación de la posesión demoníaca, la cual por cierto había
tomado también en la cultura griega la forma más sofisticada de “entusiasmo”,
una posesión por los dioses o “inspiración” que llevaba a profetizar, hablar en
lenguas o hacer extrañas contorsiones a quienes eran así poseídos.
Reportes
En
el Atlas de Salud Mental del 2017 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre Reportes, enumera una serie de objetivos a
alcanzar para el año 2020, considerando que estamos en el 2019.
El Objetivo 1 es: Fortalecer el liderazgo
efectivo y la gobernabilidad para la salud mental. El
plan a alcanzar es el siguiente: El 80% de los países habrán desarrollado o
actualizado sus políticas o planes de salud mental de acuerdo con los
instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos (para el año
2020).
El
Objetivo 3: Implementar estrategias de promoción y prevención en entornos
basados en la salud mental. El
plan a alcanzar es el siguiente: El 80% de los países tendrán al menos dos
programas nacionales multisectoriales de promoción y prevención de la salud
mental en funcionamiento (para el año 2020).
No
puedo colocar todos los objetivos, ya que son muchos y resultaría abrumador.
Sin embargo, el Atlas de Salud Mental del 2017 está disponible en el idioma
inglés en la página oficial de la OMS.
Cuando
leo estos objetivos, se me ocurre una pregunta para reflexionar: ¿En la
sociedad se están implementando estrategias de promoción o maneras para
fortalecer liderazgos efectivo? Claro, como toda creación de proyectos, se
estima un porcentaje como meta. Ellos colocan el 80%, el cual me resulta
ambicioso porque no puedo evitar pensar cómo a nuestro alrededor y en la
sociedad no se hace mucho para lograrlo. Al menos en mi país no ocurre, no sé
el de ustedes.
Con
esta publicación simplemente busco que pensemos seriamente en cómo está
contribuyendo nuestra sociedad, es decir, nosotros mismos para mayor
entendimiento y comprensión de la salud mental. El mundo cada vez se vuelve más
complejo para vivir, pero no vamos a cambiarlo si nosotros mismos no dejamos de
tener percepciones incorrectas sobre ciertos temas que nos afectan como seres
humanos.
Espero
les haya parecido interesante este post.
Besitos

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